Existen múltiples definiciones acerca del concepto de innovación que en apariencia es simple pero a la vez es ambiguo. Diversos autores, expertos en la materia, han definido el concepto, proviniendo en su gran mayoría de la definición promulgada por el economista austriaco Schumpter, cuya definición abarca cinco aspectos esenciales presentes en toda innovación. Éstos son:

  • Introducción en el mercado de un nuevo bien o servicio, no estando los consumidores familiarizados con los mismos.
  • Introducción de un nuevo método de producción o metodología organizativa.
  • Creación de una nueva fuente de suministro de materia prima o productos semielaborados.
  • Apertura de un nuevo mercado en un país.
  • Implantación de una nueva estructura en un mercado.

Existen dos puntos en los cuales todos los autores convergen:

  • Si los nuevos productos, procesos o servicios no son aceptados por el mercado, no existe innovación.
  • La innovación es el elemento clave de la competitividad.

Sobre el segundo punto Michael Porter afirma que: «La competitividad de una nación depende de la capacidad de su industria para innovar y mejorar. Las empresas consiguen ventajas competitivas si consiguen innovar». Innovar es crear o modificar un producto e introducirlo en el mercado. …”la innovación involucra la creación de un producto, servicio o proceso nuevo para una organización”…”la introducción y aplicación de ideas, procesos o procedimientos nuevos y que han sido diseñados para mejorar el trabajo”…
Existen diferentes “tipos” de innovación: nuevos procesos, nuevos productos, nuevas formas de utilizarlos, ambas cosas… tradicionalmente se entiende por innovación la combianción de una invención y su explotación, “el proceso que permite el desarrollo de productos nuevos y mejores, y su transferencia a la fábrica y/o al mercado adecuado”.
Los distintos tipos de innovación, se clasifican según su aplicación o su grado de originalidad.