El cloud computing es otro de los términos que ha irrumpido con fuerza en la sociedad actual. Cloud computing o servicios en la nube es una propuesta tecnológica que permite ofrecer servicios informáticos a través de Internet.
¿Cuál es la diferencia en la forma de trabajar entre una empresa que utiliza servicios en la nube de otra que no usa estos recursos?
Para empezar, una empresa que no usa los servicios de recursos en la nube tiene instalados los programas informáticos que necesita para su trabajo diario en los ordenadores físicos de la compañía. Los trabajadores sólo pueden acceder a estos programas cuando se encuentran físicamente ante el ordenador en el que están instalados. Por lo que en principio, sólo podrán acceder cuando se encuentran en la oficina y en su horario de trabajo. Si varios trabajadores colaboran en un mismo proyecto, la documentación se comparte entre ellos mediante en el envío de los documentos por correo electrónico. En tanto este documento no sea enviado, el resto de compañeros deberán esperar hasta su envío.
Así pues, el principal inconveniente de no trabajar con servicios en la nube es la menor agilidad y velocidad en el acceso al trabajo diario de la empresa. Pero existen algunas ventajas: los datos de la empresa se encuentran en los propios ordenadores de la misma, por lo que están más seguros ante posibles ataques a los servidores, y ante posibles errores de los propios empleados de la compañía.
En una empresa que trabaja con servicios en la nube, los programas informáticos que la compañía necesita para su trabajo diario no están instalados en los ordenadores de sus oficinas. Se encuentran instalados en grandes servidores de las compañías que ofrecen estos servicios (servicios en la nube) y sólo se necesita para acceder a ellos una conexión a internet. Por tanto, los trabajadores pueden acceder a estos programas desde cualquier ordenador y dispositivo que tenga conexión a internet. Ya no necesitan estar físicamente en la oficina y en su horario de trabajo, pueden hacerlo desde cualquier lugar en el que se encuentren y tanto en horario de oficina como fuera de este horario. Y no necesitan un ordenador, pueden acceder incluso con un móvil con conexión a internet.
La documentación de trabajo se comparte en la nube, por lo que ya no es necesario depender de que los documentos sean enviados por correo electrónico, cualquier empleado que esté trabajando en equipo en un proyecto común puede acceder a los documentos generados en cualquier momento que lo desee, sin esperar a que otro miembro del equipo envíe el documento.
Los beneficios en cuanto a agilidad, velocidad del trabajo y horarios accesibles son altamente ventajosos. Se eliminan las limitaciones y barreras de los equipos físicos. Pero también existen algunos inconvenientes: la propia seguridad de los datos, aunque las empresas que ofrecen servicios en la nube son altamente fiables y avanzan cada vez más en estos aspectos, no son absolutamente infalibles. Los servicios y los datos se encuentran físicamente en grandes ordenadores, y como tales equipos físicos, son susceptibles de ser atacados. Otro inconveniente estaría en los propios trabajadores, al acceder cualquiera de ellos a los documentos en cualquier momento, es posible que algún trabajador pueda modificar y estropear algún documento de la empresa que se ha tardado horas o días en generarlo. Por ello se necesita un período de formación y adaptación de los trabajadores a las nuevas herramientas, y gestionar muy bien los permisos respecto a quienes pueden acceder a los documentos en los distintos momentos del trabajo diario.
Existen soluciones de nube pública (el servidor utilizado se comparte con otras compañías, por lo que el coste se abarata), nube privada (el servidor es exclusivo de una sola compañía, el coste se eleva de forma considerable) y nube híbrida (algunos programas se comparten en servidores con otras compañías, y otros correspondientes a áreas más sensibles de la empresa en servidores privados, de este modo se abaratan algunos costes).
Como ejemplos de plataformas de servicios en la nube tenemos en el mercado: Google Emprendedores, Microsoft Office 365, Alfresco, Box, entre otros.
También tenemos soluciones open source, es decir, de código abierto totalmente gratuitas como ownCloud. Si bien, como sucede en casi todos los programas open source, se requiere de ciertos conocimientos previos para configurarlos y utilizarlos.




